DR-NADAL-OK-DEFINITIVO-web.jpg

BEA SARRIAS

Architectural Transition. Exhibition in Brussels, Belgium.

INVITATION BEA SARRIAS.jpg
 WIND 130X162 

WIND 130X162 

 THE HOUSE WITH ORANGE 50X50

THE HOUSE WITH ORANGE 50X50

 PA AMB TOMAQUET 50X62 

PA AMB TOMAQUET 50X62 

 MIES IN BARCELONA, 50x62 

MIES IN BARCELONA, 50x62 

 DOOR TO THE SEA 50X50 

DOOR TO THE SEA 50X50 

ARQUITECTURA EN TRANSICIÓN

Entre cortos mensajes de whatsapp, e-mails de idea y vuelta y una visita a su nuevo taller, Bea Sarrias me reitera su nueva situación con una frase concisa: “…mi interés, mi inspiración, hoy por hoy sigue siendo la arquitectura, aunque siento que mi trabajo esta transitando…”. Desde hace unos meses la pintora se ha mudado de su pequeño estudio -donde la luz, el ruido y el espacio eran conocidos-, a uno de mayor amplitud, diáfano, situado en un polígono industrial y donde ese proceso de aprehensiónespacial aún no está del todo interiorizado.

Su trabajo, sin perder el carácter que lo define ha establecido también una lenta mutación, como mínimo una nueva percepción. De los retratos de interiores pertenecientes a una burguesía ilustrada y casas reconocidas como iconos de una modernidad retomada en los 50, todos ellos próximos a su entorno físico y cultural,ha transitado a nuevas arquitecturas de un mundo perfecto, hedonista como podría ser el californiano, pero también muestra un interés simultaneo por obras de la vanguardia más ortodoxa y paisajes descubiertos en escenas periurbanas donde la belleza se hace más difícil de reconocer y donde los espacios residuales de la ciudad dan sentido a todos sus huecos y márgenes sin uso aparente.

El interés por esos nuevos descubrimientos ha animado a la pintora a realizar su obra como retratos y escenas casi fotográficas, unas veces fugaces, otras veces congeladas en una visión casi onírica de la realidad.  Aparecen nuevos fondos en sus cuadros: intensos naranjas  recortan una casa en la topografía horizontal del paisaje, él terracota redunda en la composición volumétrica de la casa Güell y el verde piedra envuelve el paisaje de la arquitectura del ocio. Sus nuevas obras mantienen esa idea de mestizaje o tuneado. A veces introduce muebles, objetos o fetiches de otras realidades, otras veces hace desaparecer el paisaje de fondo, el árbol que arroja sombra o los personajes que habitan la arquitectura. 

La luz y el pigmento como materia necesaria para elaborar su trabajo han transitado hacia tonos más diversificados. Existe en toda su obra la búsqueda de una plástica en la que los colores de los edificios no se conviertan en mero decoro sino que expresen sin rubor el goce estético. La luz amable del mediterráneo ha dejado paso a otras luces,  difusas, a veces como en el interior de los apartamentos de la calle Muntaner, crepusculares como en la obra de Bruno Erpicum, sensuales, las reflejadas en la obra de Mies o intensa y cruda en la casa  construida en el paraje solitario de la región de Matarraña. 

Bea Sarrias concibe la pintura como una manera de mirar al mundo, de comprender lo real y lo deseado. Un medio de expresión  a través del cual puede observar a su alrededor. Se sirve para ello de su cámara, de sus libros, de sus visitas y viajes,   herramientas y  utensilios con los cuales establece complicidades y semejanzas con su pintura. 

Jordi Roig, arquitecto.

 

 

ARCHITECTURAL TRANSITION

Through short whatsapp messages, emails back and forth and a visit to her new atelier, Bea Sarrias defines clearly her new stance in one sentence: “ my interest, inspiration today still is the arquitecture, even though  I feel my work is in transition…”. A few months ago, the artist moved from her former studio - where the light, noises and space where known - to a bigger open area space located in the suburbs where the important process of understanding space and light is still ongoing.

Her work is changing gradually towards a new perspective, keeping her defining style, her portraits of interiors of enlightened bourgeoisie and iconic houses of the modern world in the 50s, representing the cultural development of that time, have now transitioned to the new architecture of a Californian style, an almost hedonistic perfect world. Also her work pictures avant-garde unorthodox structures combined with outer urban landscapes where the beauty is harder to see providing a unique perspective on those residual urban spaces.

These new discoveries have encourage the artist to develop her work as portraits and almost photografic scenes, sometimes as a glimpse,  some other captured in a dreamlike vision of reality. New backgrounds appear in her paintings, deep oranges shaping houses, terracotta is the measure of Casa Güell and the green stone covers the architectural landscape of leisure.  Her new paintings keep the idea of mixing and tuning.  Sometimes she introduces furniture, objects or fetishes from other realities, other times she makes disappear the background landscape, the tree and its shadow or the characters that live the architecture.

The light and the pigment essentials to elaborate her work have evolved towards more diversified tones.  It is remarkable throughout all her work  that the search of colors express an enjoyable esthetic. The nice Mediterranean light has given way to other lights, more diffuse, sometimes similar to the interior of the  twilight apartments in Calle Muntaner, as the arquitecture piece of art from Bruno Erpicum, sensual, as the ones reflected in the work of Mies or intense and real as the one constructed in the solitude landscape of Matarraña.

Bea Sarrias conceives painting as a way to look at the world, to understand the real and the desired.  A means of expression through which she can look around her.  For that purpose she uses her camera, her books, her visits and trips, these tools make her establish complicity and similarities with her paintings.

Jordi Roig, architect.